Cómo realizar una RCP en perros y gatos.

05.06.2023

Aquí tienes una guía básica sobre cómo realizar la RCP (reanimación cardiopulmonar) en perros y gatos:

  1. Verifica la conciencia: Antes de comenzar la RCP, asegúrate de que el animal esté inconsciente. Intenta llamarlo o moverlo suavemente para ver si responde.

  2. Llama a ayuda: Si es posible, solicita asistencia veterinaria de inmediato. Si estás acompañado, pide a alguien que llame mientras tú te encargas de la RCP.

  3. Posiciona al animal: Coloca al perro o gato en una superficie plana y firme. Si es un perro grande, es recomendable que esté de lado. Para gatos o perros pequeños, puedes sostenerlos en tus brazos con el pecho hacia arriba.

  4. Verifica la respiración: Acerca tu oído al hocico del animal para escuchar si respira. Observa también si su pecho se mueve. Si no hay signos de respiración, procede a la siguiente etapa.

  5. Inicia la respiración artificial: Abre la boca del animal y verifica si hay obstrucciones o cuerpos extraños. Luego, estira el cuello suavemente para abrir las vías respiratorias. Cubre la boca del perro o gato con la tuya y sopla aire suavemente. Realiza una respiración cada 3-5 segundos.

  6. Verifica el pulso: Localiza el pulso del animal en la parte interna del muslo, cerca de la ingle. Si no sientes el pulso, continúa con la RCP.

  7. Inicia las compresiones torácicas: Coloca tus manos sobre el pecho del animal, justo detrás de los codos. Para perros grandes, puedes utilizar ambas manos. Para gatos o perros pequeños, usa solo una mano. Comprime el pecho aproximadamente un tercio de su anchura, con una frecuencia de 100-120 compresiones por minuto. Deja que el pecho se eleve completamente después de cada compresión.

  8. Alterna la respiración artificial y las compresiones: Continúa alternando entre la respiración artificial y las compresiones torácicas en una relación de 30:2 (30 compresiones y luego 2 respiraciones) hasta que llegue la ayuda veterinaria o el animal recupere la respiración y el pulso.

Recuerda que estos pasos son una guía básica, pero es fundamental buscar atención veterinaria lo más pronto posible. También es recomendable recibir capacitación en primeros auxilios para mascotas, ya que una formación adecuada te permitirá actuar de manera más efectiva en situaciones de emergencia.